Hola queridos lectores mi nombre es Fiorella y soy de Costa Rica, desde que tengo 18 me gusta leer los relatos y masturbarme con las excitantes historias que se publican, debo decirles que me encanta el sexo desde muy chica y experimentaba con mi primo lo delicioso del sexo que aunque sin experiencia era delicioso.
Bueno les digo que a mis 20 años soy de 1.70, cabello negro, ojos color miel, caderas anchas y nalgas redonditas y muy apretaditas, mis pechos no son muy grandes, pero si están muy bien formaditos y mis pezones rosados los hacen muy excitantes.
Lo que les voy a contar fue algo que sucedió luego de mi fiesta de 18 años y que me adentró en un mundo que hoy por hoy me satisface al máximo, les cuento que mi prima Angélica, varias amigas y yo teníamos ya bastante tiempo planeando mi fiesta y estábamos muy emocionadas con esta, el día al fin llegó y quedamos en vernos en casa de mi prima ya que mis tíos estaban de viaje y podíamos comenzar la fiesta tomando y bailando sin que nadie nos dijera nada.
A eso de las 5pm llegamos, Julia, Sharon, Glenda y yo. Julia es una chica muy guapa de cabello castaño bajita de 1.60 de estatura con un culo apretadito y unas tetas deliciosas que con frecuencia deja ver en sus escotes, Sharon es su prima, una morena de pelo negro largo, muy delgada y con una cinturita que atrae a muchos y sus tetas pequeñas, pero paraditas, es muy guapa, por su parte Glenda es de pelo teñido de rojo, ojos claros, con unas nalgas espectaculares que hacen que su falta de tetas se pase por alto, ella tiene unos labios carnosos y muy apetecibles.
Llegamos a casa de mis tíos aún sin arreglarnos y con varias bolsas con cerveza imperial y una botella de vodka que nos encanta para ponernos contentas, saludamos a Angélica mi prima, 1.75 cabello negro por los hombros, una cara preciosa adornada por unos labios rojos deliciosos y unos ojos de el mismo color que los míos, sus nalgas son pequeñitas, pero muy duras y sus tetas son enormes y redondas como dos melones es hermosa y la mayoría de veces mi compañera de aventuras.
Llegamos y abrimos las cervezas y el vodka comenzamos a beber y pusimos un poco de reggae para bailar y comenzar la fiesta antes de salir a la famosa calle de la amargura para estrenar mí cédula, comenzamos a sacar la ropa para alistarnos y ponernos hermosas, yo ayudada por el licor que hora y media de baile, bebida y relajo ya me encontraba muy “contenta” y me comencé a quitar la ropa frente a mis amigas y mi prima como si no importara que me vieran, la verdad es que a mi prima nunca le he tenido vergüenza, pero nunca me había desnudado en frente de ninguna amiga, me quité la blusa, el bra y los pantalones, me quedé solo con un diminuto hilo blanco con transparencia que dejaba mi cosita expuesta a los ojos de mis amigas.
Sentí que Julia no me sacaba los ojos de encima y entonces le guiñé un ojo lo cual respondió mi amiga con una sonrisa pícara, por su parte Glenda y Sharon hacían comentarios en voz alta como “…hay amiga que buena que estás…”, “…descarada Fio solo porque tienes ese cuerpazo lo presumes…”, yo solo sonreía y continuaba buscando entre mi bolso que ponerme para salir, Angélica comenzó a desvestirse y en el momento que se terminaba de quitar el bra comenzó a sonar nuestra canción en la radio “Dance Hall Queen”, y yo comencé a moverme, mi prima se me acercó gritando y moviéndose deliciosamente al ritmo de la canción, se puso enfrente de mí y comenzamos a bailar no pude evitar sentir sus enormes y duras tetas como apretaban mis pezones y estos comenzaban a ponerse duros mientras Julia se acercaba bailando por detrás agarrándome por las caderas y moviéndose de manera que tocaba mis nalgas desnudas con su torso.
Glenda y Sharon alentadas por el trago gritaban y nos decían:”…Eso chicas que buen show…” “…muévete Ange que bien bailas...” Sharon le gritó a Julia: “…prima agárrale las nalgas a Fio y cuéntanos si están tan duritas como se ven…”, en ese momento sentí como Julia me agarraba las nalgas y me las acariciaba con muchas ganas como si lo hubiera deseado hace mucho tiempo, y les dijo:”…chicas las tiene riquísimas verdad que si Ange…” en eso mi prima me las agarró y me dio una nalgadita y asintiendo con la cabeza hacia las chicas me dijo al oído:”…que ricas que están tus nalgas, pero me gustan más tus tetitas…”, al escuchar eso sentí algo caliente que me estremecía el cuerpo y a la vez sentí como se mojaba mi cosita, estaba demasiado excitada y me volví a Julia y le dije: ya que estás probando como estoy infórmales de esto…
Tomé su mano y la puse en mis tetas las cuales sin esperar mucho mi amiga Julia apretó y acarició hasta que sentí como mi prima me tomaba de las caderas y bajaba su mano por delante metiéndola en mi hilo para llegar a pasar su mano por mi vagina que en ese momento con los tragos y las caricias estaba empapada, Ange se volvió y le dijo a las chicas:”…oigan nuestra cumpleañera esta caliente… ¿se apuntan a darle un regalito de cumple entre todas?...” ellas respondieron en coro:”…Claro…” Glenda y Sharon se levantaron y comenzaron a meterme mano Sharon se puso detrás de Julia y comenzó a quitarle la blusa, el bra y sus shorts, mientras Julia seguía sobando mis tetas y se disponía a chuparlas, mi prima seguía frotando mi entrepierna y se dejaba quitar los pantalones por Glenda que ya se encontraba completamente desnuda, no pude evitar ver lo rica que estaba la panochita de Glenda era hermosa.
Tengo que aclararles que a pesar de haber visto a mi prima desnuda varias veces y de espiar a mi primo cuando se cogía a su novia nunca me había calentado tanto ver una panochita, hasta el momento en que vi la de Glenda, la tenía completamente rasuradita y sus labios rosaditos se dejaban ver muy grandes y carnositos, sentí unas ganas enormes de chupársela y comencé a besar a mi prima con una desesperación que nunca en mi vida había sentido, mientras Julia continuaba chupando mis tetas y a su vez desvistiendo a Sharon que estaba ya sin camisa y con las manos dentro del cachetero de Julia que parecía que se venía de tanto gusto que estaba sintiendo, por mi parte me dediqué por un rato a mi prima, la besaba, le chupaba las tetas, mientras sentía como mi prima ya había introducido sus deditos en mi panochita y me estaba dando mucho placer.
Glenda por su parte luego de desnudar a mi prima se sentó en un sillón a disfrutar del espectáculo y masturbarse, yo me volví hacia Julia y comencé a besarla y a quitarle su cachetero que había quedado empapado luego de que Sharon le había masturbado, Julia quedó desnuda y su panochita era hermosa, tenía muy pocos vellos encima de su clítoris y con su olor a excitación no aguanté más le chupé sus tetas grandes con pezones cafés, bajé y comencé a chupar su clítoris como si el mundo se fuera a acabar en ese mismo instante, al ver esto mi prima desnuda y con su rasuradita panochita al aire tomó a Sharon por el pelo y la puso de rodillas para que le lamiera la vagina, era demasiado rico estar chupando la cosita tan rica de Julia y ver como a mi prima le daban la mamada de su vida.
Mientras chupaba la panochita de Julia me dediqué a quitarle la ropa a Sharon que era la única que estaba vestida era muy delgada, pero sus piernas eran hermosas, y era la única que tenía su panochita totalmente cubierta de vellos, en ese momento los vellos de Sharon me llevaron hacia ella y me dediqué a chuparla igual que como lo había hecho a su prima Julia, mi prima al ver a Julia excitada metiéndose el dedito se agachó y continuó lo que yo había empezado, Glenda se acercó a mí y me dijo:”…tú eres la cumpleañera y aún no te han dado nada, acuéstate mami que te voy a comer toda…”, ni lerda ni perezosa me acosté jalando a Sharon del brazo para que se sentara en mi cara y continuar lamiendo su peluda y deliciosa cosita, Glenda me chupó las tetas y fue bajando lentamente hasta topar con mi empapada cosita que estaba apunto de reventar, primero me metió un dedito y luego dos, me besó el clítoris muy suavemente y luego de sacar sus dedos metió su lengua en mi huequito y estimuló mi clítoris muy rápidamente con su dedo.
Sharon que nunca dejó de recibir la mamada que yo le estaba dando comenzó a gemir de manera muy excitante y me decía”…vamos Fio más rápido… no pares te lo ruego...”, y al aumentar la velocidad de mi lengua, soltó un grito al mismo tiempo que soltaba un orgasmo completamente húmedo que al tocar mi lengua me estremeció de manera que solté mi lechita en la boca de Glenda, que me limpió por completo para luego tomar el puesto en mi cara que había quedado libre luego de que Sharon extasiada se fuera a sentar en el sillón a tomarse un traguito de vodka directamente de la botella, mientras chupaba la deliciosa panochita de Glenda que era la que me había calentado desde que la vi, miraba como mi prima y la hermosa Julia hacían un 69 y se venían simultáneamente haciendo que las dos soltaran gemidos tan excitantes que Glenda se vino en mi boca embarrándome toda la cara con su deliciosa leche.
Mi prima al ver como se escurría la lechita de Glenda por mi cara y la de Julia por sus labios se acercó a mí y comenzó a besarme y tocarme mi cosita mientras me decía:”…te gusta primita el regalito que te estamos dando..” y yo solamente gemía disfrutando los deditos de mi prima que me estaban volviendo loca, de repente mi prima se apartó de mi y se dirigió al cuarto de sus padres haciéndonos señas a todas para que la siguiéramos, todas fuimos detrás de ella y cuando llegamos estaba sacando de la mesa de noche de mi tía 2 enormes consoladores y un vibrador pequeñito el cual inmediatamente al volver a verme se acercó, me acostó y me lo puso en el clítoris haciendo que me viniera casi instantáneamente. Julia tomó uno de los consoladores y mientras besaba a Glenda se lo metió en su hermosa panochita haciéndola gemir tan fuerte que nos ponía más caliente a todas.
Por su parte Sharon se masturbaba sola con el otro consolador y llamándola con el dedo la puse encima de mí y le comencé a mamar el clítoris mientras mi prima me ponía el vibrador y me metía dos deditos en mi cosita, al ver que Julia y Ange eran las únicas que no estaban recibiendo placer Glenda las colocó de manera que Julia le metía el consolador a la vez que chupaba a Ange y Sharon le metía un dedo a Julia, todas gemíamos como locas seguimos así como por 20 minutos y todas tuvimos varios orgasmos, cuando Sharon terminó de venirse por tercera vez quedamos todas acostadas dándonos besos tiernos entre todas y cayendo exhaustas en la cama y en la alfombra del cuarto de mis tíos, nos dormimos no sin antes darnos las gracias y comentar lo bueno que había estado mi cumple.
Desde ese día de vez en cuando nos citamos en casa de alguna para volver a repetir la fiesta…